¿Quieres una cena romántica? Te la llevan a casa

El pasado fin de semana estuve muy liada: trabajo, estudios… Tanto que solo vi a mi familia durante las cenas. Esta situación me hizo pensar que era el momento para hacer algo especial con Sr. Padre. Y encargué una cena romántica que Cocino para ti me sirvió en casa.

La entrega fue puntual como un reloj suizo, y eso que mi barrio tiene un serio problema de aparcamiento. Me dejaron en la cocina los platos que había pedido con las precisas indicaciones para poder tomarlos en perfectas condiciones.

Yo, que acababa de llegar y estaba empapada, solo tuve que encender el horno (ya sabéis de mis escasas habilidades culinarias) y poner sobre la mesa las flores y vela que venían junto a la cena. Una buena copa de vino y comenzamos por degustar un sabroso tartar de salmón con crema de aguacate.

Como plato principal elegimos una lubina en base de ajetes con salsa de vizcaína y magret de pato con confitura de calabacín y manzana salteada. De la lubina decir que la ponen en su punto ni el horno -para calentar el plato- consiguió que estuviera pasada y acompañada por unas verduras que no habían perdido su textura crujiente.

cena

El magret fileteado, jugoso y acompañado por manzana asada y una guarnición de calabacín confitado que estaba para chuparse los dedos.  Lo bueno del plato la combinación de sabores: el pato, con el ácido de la manzana y el dulzor de la confitura de calabacín. Muy apetecible.

Y de postre. Una tarta de fresas con nata que estaba deliciosa. Aunque para las aún más golosas también se puede optar por una de tres chocolates.

No voy a decir que quedé como una reina. Y el final de fiesta hubiera sido mejor si mi Pandereta no hubiera decidido apuntarse al festín. Parece que le gustó más nuestra cena que la que ella ya había tomado. Sobre todo el salmón.

El resultado es que volveremos a repetir, seguro. Y más en mi caso que a la cocina solo paso para preparar el café.

¿Te apuntas a una cena romántica para este fin de semana que se prevé lluvioso?

Ojo: Este post no está patrocinado. Solo me apetecía compartir mi experiencia con vosotras por si a alguna le resulta de interés.

Tampoco pagué por la cena porque es el resultado del premio que conseguí en el blog Perdida en Sebastopol.