Lola Pelillos o cuántas cosas caben en los bolsillos (o bolso) de una mamá

“¡Mira mamá! Tú también te pareces un poco a este personaje”. Así me recibía anoche mi pequeña al llegar a contarle su cuento de buenas noches. Al principio no supe cómo tomármelo. La protagonista de este libro para niños se llama Lola Pelillos y ¡vaya! tiene unas pintas que para qué.

Lola pelillos
Pero no era un razonable parecido físico. No. Lola Pelillos lleva un abrigo con mil bolsillos. Yo, como madre que se precie, llevo un bolso mágico donde cabe todo lo que necesitas para un día de campo y algo más. Todo, menos “eso” que resulta imprescindible. Vamos, más o menos como Lola Pelillos.

Porque ella lleva en los bolsillos mil paragüas por si llueve. Yo lo llevo desde hace un mes y no llueve. El día que decida dejarlo en casa me pondré como una sopa. Fijo.

Lola pelillos

 

Tiene un bolsillo donde guarda pañuelos de mil colores. ¡Y todos limpios! Yo llevo cientos de clines por todas partes pero limpios… lo que se dice limpios, no.

Lola pelillos

Como es una mujer muy apañada lleva todos los utensilios de cocina, tanto es así, que si  los coloca todos muy  bien le cabe hasta el fregadero; parte con la que Pandereta se troncha de risa. Yo nunca se probado llevar el fregadero acuestas pero siempre llevo en el bolso una cuchara (que creo nunca he utilizado), un termo sucio (me tomó el café a primera hora y llevo los restos todo el día) y alguna bolsa con lo que me ha sobrado (si sobra) de algún dulce. Hasta una vez llevé durante casi una semana una bolsa de fideos que siempre olvidaba dejar en la cocina.

Lola pelillos

 

Y tú ¿también te pareces un poco a Lola Pelillos?