lentillas para niños en verano

Si llevas gafas sabrás de lo que te hablo. Y aún más si también tienes peques que las necesiten. Ahora que llega el verano los que no podemos pasar sin gafas comenzamos a padecer sus inconvenientes. Hacemos más deporte en el exterior, queremos protegernos más del sol, se multiplican las actividades en el agua…

Empieza el trasiego de ponerse y quitarse las gafas graduadas. Es verdad que es una molestia que nos persigue todo el año, pero aún se hace peor cuando llega el buen tiempo. Qué lata eso de me voy al agua, me quito las gafas, me doy un baño y, cuando salgo a la orilla, achino lo ojos hasta más no poder porque no veo dónde está mi sombrilla y mi toalla.

lentillas para niños y fuera las gafas

La solución es el uso de lentes de contacto. Entre adultos es una solución muy extendida y cómoda. ¿Y los niños? Pues no veo inconveniente en que las usen. Si te preguntas por cuál es la edad admitida para que los peques comiencen a usar lentillas, la respuesta no es exacta. Al menos, yo no he encontrado una respuesta “oficial”. Vaya, que no hay una edad mínima a partir de la que se puedan empezar a usar las lentillas para niños. En realidad, depende de la madurez de tu hijo y de cómo se desenvuelva en su vida diaria.

Llevar lentillas tiene múltiples beneficios, independientemente de la edad. Para empezar, se logra un mayor rango de visión ya que las lentes se desplazan con el ojo y la visión es prácticamente idéntica a la que se tiene sin lentes correctoras (en realidad, son tan cómodas que te olvidas que las llevas). La experiencia visual es mejor que con unas gafas y desaparece el riesgo de rotura. Además, permite usar unas gafas de sol de forma cómoda, sin tener que estar quitando las de ver por la de sol.

Y si quieres un plus de estética, siempre puedes recurrir a las lentillas de colores naturales, pero qué quieres que te diga, a mí me parece que los chavales deben ser naturales y dejar que les veamos esos ojos guapos, con todo su color. ¿Quizás para nosotras? ¿Te lo ha planteado en alguna ocasión?

Lentillas para niños

lentillas para niños mejorar la visión

¿Cuál puede ser el inconveniente, en especial, en el caso particular de los más pequeños? Si tu hijo es responsable y adquiere unos hábitos simples de higiene y limpieza, los riesgos son casi los mismos que para un adulto. Dicho de otro modo, ¿tu hijo se lava las manos antes de comer? ¿Sabe atarse unos zapatos? ¿Sabe qué tiene que hacer para cruzar una calle? Entonces puede llevar lentillas para niños.

Ponerse y quitarse unas lentillas es un acto sencillísimo. En un par de días, un chaval de 10 años sabe ponérselas y quitárselas sin problema alguno. Al menos ese ha sido nuestro caso. Y si se trata de limpiarlas, siguiendo unos consejos básicos, podrá mantener sus lentes de contacto limpias y sus ojos sanos. Si esto te preocupa, además, puedes recurrir a lentillas desechables. Las hay mensuales, semanales y diarias. Para mi las mejores en el caso de los niños ya que evitas que puedan tener algún resto de suciedad.

Una opción para hacer deporte

Es cierto que son un poco más caras (no mucho más), si su uso no es diario. Pero la comodidad vale la pena. Se ponen y se tiran tras el uso de la jornada habitual. En el caso de los chavales, también en el de adultos que trabajen en entornos “sucios” (con mucho polvo o con polución), evita problemas en el mantenimiento y cada día estrenas unas lentas completamente limpias. Ahora en verano, me parece una opción ideal. En nuestro caso las hemos empezado a usar cuando va a jugar ese partido de fútbol o baloncesto con sus amigos. Visto que la prueba ha funcionado seguiremos llevando las lentillas para niños cuando tenga un día de playa, cuando vaya a estar en sitios exteriores con mucha luz, con sus gafas de sol…

Piensa que también te ahorras los líquidos limpiadores y son especialmente recomendables si vas a hacer un uso esporádico u ocasional. Si tu opción de uso es más habitual, me inclinaría por las mensuales.

¿Te has planteado el uso de lentes? ¿Y en el caso de lentillas para niños?

9 Comentarios

  1. La verdad que siempre creí que el agua y las lentillas eran incompatibles. Ya veo que no. Uso gafas desde hace menos de un año. Tengo un astigmatismo un poco mamón que me ha producido fuertes dolores de cabeza por culpa de la fotosensibilidad. Y oye me quedan bien las gafas! No me planteo cambiar a lentillas porque de momento no las necesito todo el día. Y mis hijos afortunadamente, de momento, no necesitan nada. Pero si en un futuro fuera necesario, la opción de usar lentillas es buena y yo creo que incluso menos engorrosa que unas gafas para ellos. Saludos.

  2. Mi marido y yo usamos gafas. Siempre. Yo he intentado llevar lentillas. Usaba de las de usar y tirar, pero solo en intervalos cortos de tiempo. Tengo un problema de no cerrar completamente el ojo, por lo que se me secan más rápido y finalmente el oculista me dijo que no eran buenas para mi y que tendría que ir siempre con una solución salina para podérmelas quitar sin problemas.
    Las usé cuando salía de fiesta o iba a la playa. Pero poco a poco me hice con las gafas.
    Mi marido le da mucho reparo y nunca las ha probado.
    La peque todavia no utiliza gafas, aunque con el tiempo veremos qué ocurre.

  3. Ni me había planteado que los niños podían usar lentillas. Y porque no? Si necesitaran gafas mis hijos desde luego yo optaría por esa posibilidad. Me parece que para los peques las gafas son más incómodas, tienen que estar pendientes en el juego de ellas, o de no olvidarlas o de no romperlas. Y hay que aprovechar todas las ventajas que nos faciliten la vida.

  4. Nunca me había parado a pensar en las lentillas para los niños. Pero sí, debe ser comodisimo para ellos una vez aprendan a usarlas. De momento no las necesitan en mi casa pero no está de más saber que hay otras opciones

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