Ser madre ¿es fácil?

La maternidad nos cambia, nos seduce, nos encanta estar con nuestros hijos. Es lo que más queremos. Pero nadie dijo que ser madre fuera fácil. ¿O sí?

22.30 horas de una noche de verano: crees que tu hija ya está a punto de caer rendida. Tú, al menos, lo estás. Mientras reina una falsa calma decides whatsappear un instante con tus amigas pero… Entre menajes y mensaje tu visión de Rayo X de madre te alerta de que, hoy, no será fácil llevar a tu hija a la cama.

ser madre rayos x

Aunque todo parecía en calma, el espíritu de Bruce Lee se apodera de tu hija y empieza a demostrar, a la hora que debería estar en la cama, sus súper patadas de kárate. Así, entre mensaje y mensaje, te muele a golpes con un estilo parecido al de  Kun Fu Panda, y te demuestra “su profundo amor”, en vez de con besos, chupándote la cara. Aguantar eso es ser madre.

ser madre patada kárate

Mantener una conversación en estas condiciones no resulta nada fácil, como podéis comprender. Por eso, tus mensajes empiezan a degenerar en una conversación sin sentido, llenas de frases absurdas y palabras inexistentes. Es el momento de desistir. Ya sabemos quién ha ganado y que la charla quedará paran un momento mejor. 

A punto de rendirte, reúnes tus últimas fuerzas para llevar a la hija a la cama. No puede ser tan difícil, ¿o sí? Es el momento en que te encomiendas a 7 pares de katiuskas para que te ilumine con si sabiduría de ser madre de 8 hijos.

Pero antes de dormir y, pensar que el momento de la liberación está cerca, tu hija vuelve a tener un repunte de actividad frenética y te propone hacer un concurso con sus amigas de clase y sortear entre las que canten la mejor canción del verano, un juguete. Es el momento de demostrar que canción, baile incluido, es la mejor. 

ser madre bailar

¿Qué te queda? Reír y cantar con ella. ¿Qué más puedes hacer? Es lo que conlleva ser madre.