Redes de madres ¿Qué haríamos sin ellas?

Vuelta al cole. Entre las cuatro y las cinco de la tarde los colegios del barrio se preparan para abrir las puertas. Es el momento de “madres a la carrera”.

Siempre encuentras, al menos, una decena de madres saliendo a escape de la boca de metro, corriendo calle arriba intentando mantener el equilibrio sobre tacones y con la lengua fuera camino del colegio.

Si no tienes apoyo familiar los horarios escolares se convierten en un factor de estrés constante para las madres. ¿Cuántas veces no has maldecido en teléfono que suena a ultima hora en la oficina? ¿El parón del metro en el horario mas inoportuno? ¿Tu jefe diciendo que tiene que verte en un horario que no es en tuyo?

Y después… prisas por cuadrar horarios, crisis por ver quién se ocupará de tus hijos.

redes de madres

 

Menos mal que tenemos la red de apoyo maternal, esas madres que siempre están dispuestas a echar una mano porque saben que mañana pueden ser ellas las que no lleguen a tiempo, las que necesiten de otro que recoja a los niños, les den un poco de merienda y les ayuden a calzarse las botas de fútbol o las zapatillas de baile.

Una red solidaria que los hace la vida más fácil, que nos permite respirar y saber que alguien se ocupa de tus hijos mientras llegas; que nos aporta seguridad.

Yo soy parte de una de esas redes de madres solidarias y siempre estaré agradecida al resto que la integran por su generosidad y cariño. Son la tabla de salvación cuando la madre, por mucho que corra, no llega.

Y tú ¿con quién cuentas en estos casos?