Pandereta cumple cuatro añazos

Llevamos meses con la cuenta atrás para el cumpleaños de Pandereta. Pues, con todo y eso, el tiempo se me ha echado encima y los detalles de las fiestas de cumple se han amontonado en las últimas semanas.

Sí, habéis leído bien: fiestas. Porque hemos tenido dos.

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La primera con familia y amigos en casa. ¡Qué majos son todos! Se comieron hasta las migas. Tanto que no dejaron ni tarta para los padres de la cumpleañera. Eso tiene dos lecturas:

1.- Que el Sr. Padre es un excelente cocinero (algo que ya sabíamos)

2.- Que mi familia/amigos hacen dos días de ayuno antes de venir invitados a mi casa

La decoración duró poco. Los niños que la arrancaron para jugar con las cintas y globos. Tan poco que no me dio tiempo ha hacer fotos. Solo me queda un globo verde con una letra (pusimos “Feliz Cumple Pandereta” escrito con washi en los globos).

Lo importante es que ella lo pasó en grande jugando, riendo y ordenando lo que debíamos hacer  cada uno porque ella era la reina del día.

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La segunda celebración fue con los amiguetes del cole. Entre 15 y 20 pequeñas fieras saltando, trepando y gritando en un nuevo parque de bolas. Este año, nos equivocamos. Toda nuestra intención era que los niños se lo pasaran en grande y preparamos demasiadas actividades. Merienda, juegos en las bolas, disfraces, cuentacuentos…

Ellos se habrían conformado con la mitad y yo hubiese salido menos estresada. Eso sí, esa noche cayeron todos en la cama agotados de tanta actividad. Al menos algo positivo.