Rompe con el bullying. Pon fin al acoso escolar

 

Guía bullying Yo a eso no juego

Empieza la normalidad en el cole. Horarios estables, comedor, extraescolares, amigos… y también enemigos. Vuelve la rutina y con ella algunas actitudes de las que, ojalá, no tuviésemos que hablar una y otra vez, como bullying.

El acoso escolar es un tema recurrente cada curso. Niños agresores, abusones, y niños agredidos física o psicológicamente. Cada año la misma historia. Cada vez más casos de violencia en las aulas. Tantas preguntas por resolver.

¿Estamos educando una generación de niños malvados, sin respeto hacia el prójimo, ni empatía?

¿Tenemos los padres la culpa de que nuestros hijos no respetan a sus compañeros?

¿Nos podemos escudar en el poco tiempo que tenemos para dedicar a nuestros hijos o las complicadas jornadas laborales para no conocer en realidad al niño que vive en nuestra casa?

No hay más ciego que quien no quiere ver. Esto sirve para todos: agresores, testigos y víctimas. Como padres hay ocasiones en que no queremos ver cómo son nuestros hijos: agresores, violentos, irrespetuosos; o bien víctimas de un acoso que no queremos creer. Tampoco nos gusta el papel de testigos (ni a mayores ni a pequeños) y miramos a otro lado. Todos tenemos ese punto de cobardía que nos lleva a no aceptar la realidad. Una realidad que sí podemos cambiar. Solo hay que ponerse manos a la obra.

Aprende a actuar ante el bullying

Bullying

Muchas veces los adultos (padres y profesores) no intuimos situaciones de acoso. No tenemos conocimientos ni herramientas para enfrentarnos a ellas y no sabemos qué hacer. Para ayudarnos Save The Children ha creado, dentro de su Escuela de Padres, un curso online sobre acoso y ciberacoso que puede ayudar a muchas familias a atajar problemas en su entorno. De la mano del psicólogo educativo y experto en prevención de la violencia en la infancia, José Antonio Luengo, el curso nos da las claves para proteger a nuestros hijos, detectar situaciones conflictivas, actuar ante casos de acoso, saber cómo responder si somos testigos o qué hacer si nuestro hijo es el agresor, una figura de la que muy poco se habla.

Os recomiendo que hagáis el curso, que se lo paséis a vuestros amigos, a los profesores del colegio, a todo aquel que tenga relación con la infancia. Después de verlo me parece una herramienta imprescindible para todos aquellas personas que tratamos con niños porque da las pautas para conseguir relación pacífica entre iguales.

Gracias a Madresfera he tenido la posibilidad de conocer a José Antonio Luengo y ver, a pesar de los números, que “todos” podemos colaborar en prevenir y atajar los casos de bullying. Sin duda el primer paso es la prevención desde edades tempranas. A partir de los 3 años podemos trabajar con los niños para explicarles que hay cosas que no deben hacer, que molestan o dañan a los demás y dotarlos de un grado de empatía que prevenga estas situaciones conflictivas en el futuro.

A partir de los 6 años, cuando los niños empiezan a ser conscientes de sus actos, es cuando hablamos de acoso, aunque la edad más conflictiva se sitúa entre los 10 y 13 años. En ese momento es cuando todos debemos estar alerta y ser valientes.

Se valiente

haz frente al bullying

Seamos valientes. Todos. No podemos pedir solo a los niños que sean valientes y denuncien como víctimas o testigos del acoso escolar. También los adultos debemos serlo. Tenemos que creer a nuestros hijos y que denunciar en caso de que sepamos que otro niño está siendo acosado. Basta ya de mirar hacia otro lado porque “eso no va conmigo”.

Los profesores tienen que ser valientes. Valiente es el que se preocupa por los que menos se integran, el que se preocupa cuando hay un niño solo, el que se preocupa cuando ve detalles o miradas hirientes en un aula.

Todos tenemos que ser valientes. También los padres de los acosadores reconociendo, aunque mucho nos duela, que nuestro hijo ha actuado de forma inadecuada y trabajando para poder una solución al bullying.

Tenemos mucho camino y mucho trabajo por hacer con nuestros hijos. Hay que empezar a actuar cuanto antes porque, como se explicó en la presentación de la escuela online de Save the Children, un niño acosador será un mayor violento, un niño acosado derivará en un adulto con problemas y un niño testigo tendrá una falta de empatía que repercutirá en su personalidad.

Pongamos fin al acoso escolar o, al menos, pongamos todo de nuestra parte para que así sea.