¿Existe la almohada ideal? Tips para encontrarla

Desde que hemos vuelto a la rutina, también han regresado los dolores cervicales. Vamos, una lata que hace que cada mañana me despierte con dolor cervical, eso cuando no me despierta en mitad de la noche una postura inadecuada. ¿También te pasa a ti? Pues, todo se debe a que no tenemos la almohada ideal que garantice una correcta postura y nuestro descanso.

El dolor de espalda lumbar y cervical suponen, en nuestro país, una de las dolencias crónicas más graves entre la población mayor de 15 años. El 34,5% de la población española las sufre debido a las malas posturas ocasionadas, durante el día, por una vida sedentaria y, en la noche, por una mala elección de los elementos de descanso como la almohada y el colchón.

Primero le eché la culpa al colchón, luego a las noches de colecho, pero descubrí por el adormecimiento de el brazo y la mano derecha, que la causante de mis males era la almohada. Y es que, además, del adormecimiento, no descansar sobre la almohada indicada, puede ocasionar ocasionar frecuentes dolores de cuello, espalda y hombros; problemas respiratorios, ronquidos, mala circulación, insomnio…

almohada ideal

Contar con la almohada ideal supone aumentar el descanso, conseguir una buena respiración nocturna y mejorar nuestra calidad de vida.

Así duermes, así debe ser tu almohada ideal

Lo primero que hemos de valorar, es que no existe una almohada ideal, sino tantas como personas. Por eso, no debemos dejarnos influenciar por lo que va bien a otros. Cada persona necesita una almohada distinta en función de su tipología y sus hábitos a la hora de dormir.

¿Qué es lo que tienes que considerar al comprar una almohada? Hay que tener en cuenta aspectos como la curvatura cervical, peso y altura, y nuestra forma de dormir; de espaldas, lado o boca abajo.

almohada ideal

  • Boca abajo: en este caso, como es el mío, la recomendación de médicos y fisioterapeutas es utilizar almohadas bajas, de entorno a los 10 centímetros. También son indicadas las almohadas bajas en para personas con dorso plano, es decir, con tan poca curvatura dorsal que se comporta como una superficie plana.
  • Boca arriba:  lo recomendable es una almohada de altura media, entre 12 y 13 centímetros. Si eres de los que adopta está posición, recuerda que la almohada tiene que ser más baja que los hombros. ¿Lo sabías?
  • De lado: esta es la posición donde más fácil nos resultará reconocer si hemos dado con nuestra almohada ideal. Si eres de los que duerme en posición fetal, la almohada ideal debe tener una altura en torno a los 15 centímetros. La altura adecuada nos ayudará a mantener correctamente alineados cabeza, cuello y espalda.

almohada ideal

Pero no siempre podemos tener nuestra almohada con nosotros. Así, en caso de salir de casa y no encontrar nuestra almohada ideal, aunque muchos hoteles ya cuentan con una carta de almohadas, tenemos que evitar las que sean demasiado bajas. Si usamos una almohada baja para nuestra fisionomía, se pueden llegar a comprimir los nervios que parten del cuello a los brazos, lo que provocaría adormecimiento de las manos o el brazo.

 

Más cosas que he descubierto buscando mi almohada

Además de contar con la almohada tenemos que tener en cuenta el colchón que tenemos. Sus características son muy importantes porque, según sea su grado de dureza, así se comportará la almohada. Podemos tener nuestra almohada ideal pero, en un colchón muy blando, tenderá a hundirse y no proporcionará el descanso adecuado.

 

Cuidados de la almohada

almohada ideal

  • Airear la almohada cada día. Igual que lo hacemos con el resto de la cama. Una vez a la semana se recomienda hacerlo en un balcón o ventana.
  • Siempre que el diseño de la almohada lo permita es aconsejables darle la vuelta con frecuencia, para evitar que se deforme.
  • Lava tu almohada, de forma tradicional o en seco siguiendo las instrucciones del fabricante, al menos, una vez al año.
  • Para mejorar la calidad de la almohada es recomendable ponerle una funda especial que podemos lavar una vez al mes.
  • Pero, sobre todo, recuerda que la vida útil de una almohada está ente los dos y siete años, dependiendo del uso y de los lavados

Espero que estos consejos, casi he hecho un máster, te sean de utilidad si como yo tienes problemas de descanso. ¿Sabías que el modo de dormir influye en la elección de tu almohada?