15J ¡A por la desvirtualización!

Sí. Confieso. He pecado. Tengo un blog sobre cómo superar la experiencia de tener un hijo sin perder la dignidad; aunque la haya perdido.

Como la vergüenza de escribir mis intimidades superaba cualquier atisbo de ego que pueda proporcionar un blog -si es que los blogs engordan algo- creé un seudónimo. Lo que no podía suponer es que en un ataque de locura transitoria (espero que sea transitoria) decidiera tirar la careta y mandarla a hacer puñetas. Puñetas a la plaza de Jacinto Benavente.

Pues sí. Cambio la careta por un vestidito escotado (prefiero que miren el canalillo que las cartucheras), zapatos de tacón si los aguanto, y mi mejor sonrisa para darme a conocer al mundo. Bueno… no a todo el mundo, solo al mundo faunístico compuesto por 50 mamás blogueras. Para el resto seguiré siendo un nombre sin rostro. ¿A qué suena bien?

Por un día dejamos nuestros ordenadores, las gafas sobre la punta de la nariz, los baberos y Apirétales varios para salir a una ¡¡¡FIESTA DESVIRTULIZADORA DE BLOGUERAS!!!

Nos vamos a poner cara, a contar de propia voz todo lo que nos decimos a través del pajarito parlante. A explicar qué técnicas hemos empleado para mantener a los hijos a raya, la casa en orden, el trabajo en su sitio y la pareja; qué no es poco.

Estoy deseando que llegue mañana para poder gritar: ¡¡¡Y LAS BLOGUERAS SE HICIERON CARNE!!! (Aunque en mi caso ya podía haberse repartido, la carne digo, un poquito mejor).

VIVA EL 15J. Y gracias a las organizadoras.