rabietas

rabietas

Ay ingenua de mí. Qué pardilla he sido en esto de la maternidad. ¿Por qué nadie añade un módulo especial en las clases de preparación al parto y “de verdad” te preparan para esto de ser madre? Oigan, que está muy bien eso de aprender a resoplar cual ballena jadeante pero… lo peor no es el parto, es lo que viene después: el resto de tu vida como madre.

Yo pensaba que tras los llantos y pataleos padecidos a su tierna primera infancia (que levante la mano en el que no ha pasado por los terribles 2) el tema rabietas había desaparecido de nuestras vidas. Tiempo después volvemos a la carga. La única diferencia es que ahora cambiamos de técnica. Ya no nos rebozarnos cual croqueta por los suelos; somos muy princesa y eso supondría ensuciarnos. Además, ya hemos desarrollado nuestra dignidad y no es plan de mancillarla.

Hemos cambiado “la croqueta” por las sentadillas tipo indio acompañadas por un cruzar de brazos de tal calibre que podría cortarle la respiración. Añade a la composición unos morros cual si de un … (si quiero ser políticamente correcta no puedo decir ninguna de las cosas que me vienen a la cabeza) se tratase. Solo le falta amenazar con no respirar. Y cualquier día lo hace. Tiempo al tiempo.

Ahora las rabietas se hacen en silencio. Nos ponemos en cualquier sitio: la calle, el parque, nuestra casa, el pasillo del supermercado montando caravana de carros… Y, en estos casos ya sabéis la cara que te pone la gente. Sobre todo esos niñofóbicos que ven en cualquier representación de la infancia un demonio que viene a devorarles. Aunque, seamos sinceros, cuando los niños se agarran una buena rabieta el infierno viene a ti sin tregua.

rabietas niños

Y ahora me pregunto ¿qué era mejor la rabieta con “croqueta” incluida o las sentadas silenciosas con “morros”? Una cosa sí os puedo asegurar, he ganado en silencio.

Mis técnicas personales para acabar con las rabietas (dependiendo del humor que tenga ese día) son:

  • No prestar atención a la rabieta. Dejar claro que no vas a ceder a tu postura con un tono firme pero (sé que cuesta) tranquilo e irte a otro sitio diciéndole que una vez que se le pase podéis hacer algo juntos. Mientras déjale claro que estará, además de enfadada, aburridísima sin que nadie le haga caso.
  • Ponerme a su altura y no para mirarla: Sí reconozco que alguna vez he infantilizado mi postura y he optado por hacer lo mismo que ella. Sentarme, cruzarme de brazos y poner cara de enfadadísima. Ya sé que es un método poco “normal” pero os aseguro que las veces que lo he puesto en práctica ha resultado. Creo que verse reflejada como en un espejo hace que piense lo ridículo de su situación.

Mientras buscamos una solución nos queda soñar con que estas rabietas acaban de una vez por todas. ¿Qué haces tú en estos casos? ¿Tienes alguna técnica infalible?

 

Imágenes: Pexels

30 Comentarios

  1. Yo prefiero los morros, porque siempre es posible hacerle reír al imitarla, o con darle un abrazo, tranquilizarla.
    Nosotras no hemos vuelto a pasar por rabietas, bueno, la peque comienza con alguna, pero las atajo a tiempo, pero si hemos empezado con insolencias… Malas contestaciones, me refiero.

  2. Ay Dior entonces el indio sentado es la versión “rabietas 2” y yo que pensaba tontamente que estaba explorando sentimientos y emociones distintas… ¡Bah! yo pago por el indio vamos…que si se queda sentadita y en silencio en el supermercado no incordia a nadie y no tienes que salir corriendo despavorida porque tú hija a aventado todos los danoninos por el piso 😛 un besote desmadroso

  3. Ains Sonia y lo que te queda!!! la mia peque esta en fase morros también sobretodo cuando le llevas la contraria es muy chulita ella, pero a mi ya me pilla con callo ya que con sus hermanos paso lo mismo. No quiero decirte nada que he estoy en fase preadolescente con mayor y agarrate los machos, porque si las rabietas te parecen superiores, las caras de los adolescente y sus altibajos son la bomba, pasan del soy una porra a soy el mejor del mundo.

    Remuaks

  4. Pues no se acaban no…
    Lo que pasa es que a mí cada vez me afectan menos, creo que me estoy acostumbrando. Ellos lo notan y van cambiando de táctica. Son expertos manipuladores jajajja

  5. Yo no se cuál prefiero. Eso sí, odio sobremanera la etapa de los 7 años, que todo les molesta y se vuelven unos chulit@s contestones que intentan vacilarte!!!!

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