La Hija tiene la misma buena boca que la madre que la parió, es decir, una menda.

Nos gusta todo, no tenemos límite. Este fin de semana hemos ido a hacer las compras de la semana y muy en secreto, al oído, me ha pedido ir a una tienda especial:

  • Mamá, vamos a la “gambería”
  • ¿Qué?
  • La “gambería” que quiero comer gambas de las pequeñas (léase quisquillas). Aunque si  no hay de las pequeñas puedo comer de las grandes que también me gustan y no me importa.

Queda claro que para La Hija el tamaño no importa… al menos de momento.

Otra de las palabras que utiliza y me encanta es «pegatón».

  • No hija no es «pegatón», se dice peatón.
  • Pero se «pegan» cuando el semáforo se pone verde. Y con los coches cuando cruzan en rojo.

No le falta razón.

4 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

trece + 16 =