Cinco tipos de mujeres que te encuentras en el salón de belleza

Llega el buen tiempo y hay que ponerse a punto. Te armas de valor y pides cita en el salón de belleza/peluquería/puesto de centro comercial/manicura de chinos y, mientras te pintas las uñas de los píes, (no destrozar la laca te impide salir corriendo del local) escuchas sin quererlo las conversaciones de otra muchas señoras que se acicalan para el verano. Como aún me quedan las manos libres voy anotando el tipo de clientela que tienen:

1. La que siempre pregunta y repasa los precios

No te quiero oír conversaciones de un salón de belleza

¿Cuánto cuesta pintar? ¿Y si es con purpurina? Pero, si me dejo la cutícula, ¿es más barato? El tipo listado de precios es máquina de calcular mientras no para de preguntar cuanto cuesta esto o aquello. Este tipo de usuaria de salón de belleza es también muy dada a desaparecer sin ser vista después del interrogatorio.

2. La que te incluye en sus decisiones

Preguntas conversaciones de un salón de belleza

Mientras estás tan feliz con los pinreles en agua alguien te saca de tu ensoñación con un grito desde la otra silla. “¿Crees que es mejor pintar las uñas de rojo o de rosa? ¿Que me va más?” ¡Y yo que sé! Si es la primera vez que la veo en mi vida.  Además, si quisiera ser consejera de estilo me hubiera hecho personal assitance ¿no?

3. La que no para al teléfono

conversaciones de un salón de belleza

Su conversación dura tanto como el tratamiento que se haga. Ya puede estar hablando con su prima de Almería o con el frutero. La duración de la charla está supeditada al tiempo que este sentada en la zona de estética.

4. La que no sabe lo que quiere

Manicura conversaciones de un salón de belleza

Es la típica que entra queriendo hacerse la manicura y ponerse un poco de brillo, y sale del local con uñas de gel en tono fucsia con detalles en rojo y amarillo porque se llevan mucho esta temporada. La indecisión de esta clienta hace que, al final, vaya como le de la gana a la encargada del salón de belleza

5. La que mira todo con cara de asco o dolor 

Asco conversaciones de un salón de belleza

Hay gente que desde que entra mira todo con una cara… Vamos como si fuera la primera vez que sale fuera del hotel Ritz. Si le tocan tienen las manos muy frías para su delicada piel. Si utilizan la lima, con cuidado que sus uñas son muy delicadas. Si quitan la cutícula, ¡ojo!, no la vayas a cortar. El cliente idóneo para trabajar (ironía on).

Ante esta perspectiva he tomado una decisión: cuando vaya al salón de belleza tengo que llevar cascos, para no enterarme de nada, y tener muchos grupos de whatsapp a los que contestar 🙂