Llega nuestro programa familiar preferido. ¡Vuelve MasterChef Junior!

Todo preparado. He adelanto baños y cenas para que cuando lleguen las 22 horas pueda tener el culo bien asentados en el sofá. Y es que hoy tenemos MasterChef Navidad, un suculento anticipo de la nueva temporada de MasterChef Junior y no vamos a perdernos detalle.

Pandereta lleva toda la tarde en estado de excitación nerviosa, ese que solo pueden tener los niños ante la expectativa de comenzar algo nuevo. Nosotros no podemos evitar una sonrisa cuando por vigésimo segunda vez en algo menos de una hora nos vuelva a preguntar cuanto falta para que ella pueda participar. Todavía queda.

El aperitivo que nos han preparado para esta noche es una gran gala de cocina solidaria en la que participan los más queridos de los programas adultos e infantil. La pequeña dama de la casa reparte su amor entre Mateo “Bizcochito” y el adorable Mario. Duda por quién decantarse.

Pero la verdadera ilusión es que llegue el martes 30 y empiece la nueva temporada infantil. No solo vemos los programas, hasta que el sueño hace mella y se queda frita frente a la tele, sino que también los grabamos para repetir las mejores jugadas. ¡No nos perdemos detalle!

Miles de niños de todo el país se han presentado a los casting, solo 16 han conseguido llegar a formar parte de MasterChef, solo por eso ya son todos unos ganadores. Unos cocineros en ciernes que manejan con bastante arte y soltura sartenes, cazos y espátulas mucho más que yo, sin duda. Niños que igual te hacen un plato de cuchara que reproducen una tapa de autor. Y no lo digo por decir.

Este año he tenido la oportunidad de ver de cerca el programa. La invitación de Shine Iberia la tuve que mantener en absoluto secreto ante el temor de tener una pequeña revolución doméstica (la hija llorando por las esquina por no haberla llevado y el padre mirando con mala cara las fotos con el “jurado”).

Masterchef  Junior 2015

Esta es la foto oficial el resto, de momento, las guardo para mi album privado

 

Gracias a la productora algunas madres bloggeras tuvimos la oportunidad de tener a participantes y jurado cara a cara y comprobar cómo viven esta experiencia.

Como madre y espectadora los programas infantiles que crean cierto desasosiego. Pero, poder ver, preguntar y que te expliquen en primera persona como se realiza el programa, las grabaciones y qué atenciones tienen los niños, tranquiliza. Lo que pude ver durante una de las grabaciones de MasterChef Junior es a un grupo de niños a los que les gusta cocinar y que disfrutan con ello. Unos niños para los que este juego será una de las mejores experiencias de su vida.

Son niños y se comportan con naturalidad a pesar de estar rodeados de redactores y cámaras que siguen su evolución. Para ellos, lo importante es divertirse aunque sin olvidar el ganar.

Para los adultos que están con ellos, la lección es conseguir introducir la gastronomía en sus vidas: que aprendan a llevar una alimentación equilibrada y saludable, que aprendan a comer de todo, que no rehúyan alimentos o productos, en definitiva: que disfruten de la comida, de la buena comida.

En ese camino resultan de gran importancia las clases de cocina que los niños reciben a los largo de la semana. No todo viene aprendido de casa. Los niños, a su paso por el programa, reciben formación y aprenden nuevas técnicas y platos que más tarde mostrarán en el concurso.

A todo ello hay que sumar los consejos del jurado. Aunque en pantalla se les ve muy serios os aseguro que no pierden la sonrisa cuando están o habla de los niños. A pesar de ello valoran con total rigor los platos que cada uno presenta. El trabajo de unos será mejor valorado y recibirá más puntos que el de otros. Eso marcará la diferencia para seguir en el programa.

Para evitar las expulsiones individuales el concurso continúa el sistema de puntuación y expulsión de la pasada temporada. Los tres concursantes que obtengan menos puntos saldrán de la competición. Es posible que haya alguna lágrima pero… seguro que se enjuagan rápido cuando reciben el regalo con el que ellos habían soñado. El premio a su esfuerzo.

Durante seis semana (en el caso de conseguir completar el programa hasta la final) los niños dejan su entorno para trasladarse a una Escuela Mayor de Madrid. Esta será su nueva casa mientras participan. En días alternos acuden a clases de cocina y las grabaciones. Los fines de semana ruedan las pruebas de exteriores.

Una de mis inquietudes era si durante este tiempo los niños estaban solos. No, siempre que no están en clase de cocina o en una grabación están acompañados por su padre o madre, con quien viven en su nueva residencia.

Durante este tiempo tampoco acuden a clase aunque se esfuerzan para seguir el ritmo escolar en su tiempo libre. Y es que, para llegara MasterChef Junior no solo hay que saber cocinar bien, también hay que ser un buen estudiante y tener un expediente académico que no deje duda que la ausencia por unas semanas de las clases ordinarias no repercutirá en su ritmo de aprendizaje.

¿Entendido pequeños cocinillas? Si queréis ir a MasterChef Junior además de aprender platos habrá que traer una buenas notas. ¿Oído?

Y ahora os dejo que en nada empieza el especial de MasterChef Navidad. ¡Qué nervios!

Nota: Gracias y más gracias a Alba Castilla, responsable de comunicación de Shine Iberia, José de Isasa, Director de Comunicación de la misma productora, por acompañarnos, responder a nuestras preguntas (muchas) y hacernos disfrutar como si nosotras también fuéramos niñas.