La odisea de buscar cole

Qué familiares me suenan las preocupaciones que tenéis algunos en esta época del año. El pasado fui yo la que tuve que buscar cole, y no es una tarea agradable.

Yo  tenía claro que quería un colegio que estuviera cerca de nuestra vivienda. Un cole al que poder ir caminando y que los compañeros fueran del mismo barrio. Tengo la suerte de vivir en una zona donde se concentran varios: públicos, concertados y un privado.

La primera opción fue informarme a través de la web de las características de los coles y pedir información a madres y padres que conocía. Desechados los que no podían ser o no me convencían me quedaron cuatro en la lista.

colegio

Dos públicos y dos concertados. Me recorrí los cuatro. Asistí a las jornadas de puertas abiertas y pedí entrevistas a los directores. Y además, una que no se corta mucho, me planté a la salida de uno sobre el que tenía alguna duda para ver que me decían los padres que esperaban a sus hijos.

Tras las visitas y hablar con los directores descarté uno de cada: el público porque por una calle no entraba en mi área escolar y no me daban los puntos de proximidad (por lo tanto no me admitían) y el concertado por ser católico de la antigua, muy antigua, escuela. Desde fuera me parecía menos dogmático que una vez que me adentré a conocer el cole.

De los que me quedaban mi opción era el público. Un cole no muy grande, antiguo pero con instalaciones renovadas, y con un equipo y un AMPA con iniciativas. Decisión tomada. Pero antes quise hablar otra vez –ya sé que soy una plasta- con la directora. Ella cambió mis planes. Me dijo que con los puntos que tenía estaba a las puertas de no entrar. Muy amable se ofreció a darme más información el último día de recepción de matrículas.

Así fue. El último día me fui con mi instancia. La directora me confirmó que dado el número de hermanos y de niños con más puntos era muy probable que no me dieran la plaza.

En ese momento reculé y eché la matrícula al concertado. No es que fuera el menos de los malos. Todo lo contrario. Siempre había sido una de mis opciones pero prefería la educación pública. Sin alternativa pública me decidí y tengo que confesar que estoy encantada de la elección. Cole pequeño, donde nos conocemos todos. Educación con la que estoy satisfecha y padres entregados a apoyar y colaborar en todo lo posible con el colegio.