Historias de una mala madre: No la quería

Tengo una amiga muy cercana que  hace unas semanas me anunció su próxima maternidad. Lleva dos años intentando quedarse embarazada. Lo desea como pocas personas. Por supuesto que me alegro muchísimo por ella. Ha intentado todo. Al final la ciencia le ha ayudado a tener ese bebé que tanto añora.

Su deseo también crea en mí un sentimiento contradictorio. Yo nunca quise ser madre. No voy a mentir; no tengo porqué hacerlo. Alguna vez sí pensé como sería mi vida con un bebé entre  mis brazos, pero quedarme embarazada no entraba en mis planes.

38876-Maternidad

No olvidaré la sensación de desasosiego que me invadió cuando vi la marca que indicaba en el test de embarazo el positivo. Vi pasar la que había sido mi vida ante mis ojos como si de una película se tratase. No sabía qué hacer. Las sorpresas nunca me han gustado.

Tuve un embarazo maravilloso. Activa, animada, sonriente, feliz…  Quería al bebé que crecía dentro pero me faltaba un nexo de unión con ella. Tampoco surgió cuando nació. En muchas madres ver a sus hijos recién nacidos genera un momento especial. Yo me sentía como si estuviera en el cuerpo de una extraña, como si no me estuviera pasando.

Pero el vínculo llegó. No sé cómo ni cuándo. Quizás un poco cada día. Un poco al sentir su calor, un poco al ver su carita, al conseguir su sonrisa.

Si puedo decir que Pandereta me ha cambiado. Que ahora soy mejor que antes de su llegada, que me ha permitido descubrirla a ella y descubrirme a mí misma. Que es el motor de mi vida. Que ahora sé lo que es el amor incondicional. Gracias mi amor.