Imágenes de su infancia que nunca olvidarás

Madres con cámaras

El tiempo pasa tan deprisa. A veces no nos damos cuenta de cómo los peques van creciendo, cómo cambian, cómo se convierten en unas personitas independientes, cómo pierden esos gestos propios de la infancia. A mí no me gusta olvidar esos momentos. Quizás por eso aprovecho cualquier oportunidad para sacar la cámara de fotos y disparar. No quiero que se me pase ni un instante, no quiero perderme ni un gesto.

Me estoy convirtiendo en una madre con cámara bajo el brazo. He descubierto un mundo de sensaciones gratificantes con la vieja reflex que me regaló mi padre cuando nació mi hija. Él sí que tuvo claro quién sería el objetivo de mis fotos. Pero, la vieja cámara ya no cumple mis expectativas. Ha llegado de cambiar y esto me genera una duda, ¿me decanto por una cámara de fotos o me paso a un modelo híbrido que también me permita hacer vídeo?

Lo que tengo claro es la mi nuevo modelo será una de las cámaras compactas Panasonic. He buscado y al final lo tengo claro, me gustan sus cámaras con resolución de foto y vídeo de 4K. Con esta calidad de mis fotos va a ser espectacular, ahora sólo hace falta coger el ángulo adecuado. Así, cuando repase las fotos de las vacaciones en la pantalla de la tele para que los abuelos no se pierdan detalle, tendré la posibilidad de hacerlo con buena calidad y olvidarme de imágenes pixeladas.

fotos del verano

Este verano voy a disfrutar de lo lindo, no se me va a pasar ni un salto en el agua, ni gotear del helado mientras lo come, ni una sonrisa. Este año sí que voy a poder inmortalizar todos esos recuerdos que quiero disfrutar durante el invierno. Porque el tiempo pasa muy deprisa. Demasiado.

Sí, lo reconozco tengo morriña de sus primeros años. Veo entre sonrisas sus primeras fotos y vídeos. ¿Qué me decís de las primeras actuaciones fin de curso en la guardería o el colegio? ¿Su primer baño en el mar? Una pequeña vida llena de experiencias que, a mí, me encanta tener en imágenes.

madres en las fotos

Cuántas madres, como yo, nos parapetamos detrás de las cámaras para captar sus gestos, sus pequeños pero grandes avances. Quizás ese afán de tener recuerdos de cada instante es lo que nos lleva a salir poco (o casi nada) en las fotos. Por eso este verano, además de proponerme cambiar de cámara y mejorar la técnica, también quiero empezar a salir más en ellas. Porque las madres, que somos una parte fundamental en sus vidas, también tenemos que estar en las fotos. Hagamos que sea posible, que nosotras también podamos disfrutar del recuerdo de esos momentos compartidos.

 

Post en colaboración con Panasonic