vacaciones

En días como hoy donde la lluvia y el frío nos calan hasta los huesos, que mejor imagen que recordar las cálidas playas de algún paraíso. Este, sin duda, es uno de los míos.

playa

“Miércoles Mudo” es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Maybelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, solo debes publicar los miércoles una foto (s) sin escribir nada para explicarla (s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar en el linky que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer como nació el Miércoles mudo y sus reglas, puedes hacer click aquí.

El duro reencuentro con el cole

La vuelta a la realidad es, como diría, una mierda como un castillo dura. A los adultos no les queda más remedio que continuar bajo el yugo del divino castigo (Evita maja ya te podías haber comido mejor una pera) y volver a sudar para ganar el pan; al menos a los que nos siguen dejando sudarlo.

Pero para los niños… es un suplicio. Después de meses de descontrolar horarios y rutinas; de repente nos encontramos teniendo que levantarlos con el canto del gallo para que vayan a la guarde, al cole. El mejor calificativo para la sensación que me he dejado en la puerta del cole esta mañana es pena. Pena de ver sus caritas de sueño, de cansancio; una sensación con la que no podía ni la excitación de volver a reencontrarse con sus compañeros.

Sé que Pandereta estaba feliz de volver a ver a sus amigas pero…  -también sé que los que voy a decir es absolutamente contrario al pensamiento y los intereses de muchos de nosotros- ¿no sería mejor hacerlo de forma progresiva?

Todo el mundo da consejos para que los adultos nos reincorporemos al trabajo con la mejor de nuestras sonrisas pero… ¿alguien ha pensado en ellos? o simplemente son los daños colaterales de los padres.

Adiós verano, adiós

composición

Adiós. Adiós a no tener rutinas. A poder remolonear entre las sábanas un “ratito” más. A que te traigan el desayuno a la cama. A que Pandereta me despierte llenándome la cara de besos.

Adiós a las mañana de playa, piscina, campo y parque. A las tardes tomando el sol tumbada en cualquier parte mientras lees un libro. A las cenas callejeras sin importar la hora. A las terrazas, jardines y playas donde, aún de noche, te sirven un cóctel aderezado de brisa y de un cielo que te invita a no marcharte.

Adiós a las noches de tres en la cama sin importar las veces que te sobresalten las patadas de Pandereta. Adiós a despertar en mitad de la noche y disfrutar con su olor.

Todo esto (y mucho más) es lo que pierdo con la marcha de las vacaciones. En cambio, tengo que volver a recibir al maldito despertador. Tengo que acostumbrarme a dejar Pandereta dormida mientras me marcho de casa. A la oficina. A las historias que cada año se repiten, A la misma gente que no tienes ganas de ver. A correr todo el día. A malcomer en cualquier sitio. A mirar el reloj para acostarte a tiempo…

No sé que es lo que más me cuesta de la “vuelta a la normalidad”. Quizás no poder disfrutar de más tiempo con mi familia, quizás los fines de semana de guardia, quizás madrugar cada día… ¿Y a ti?

Nos vamos de campamento “urbano”

Niños sin cole + mayores trabajando = abuelos o campamentos urbano. En nuestro caso hemos elegido la segunda opción para dar un respiro a los abuelos que tendrán que quedarse con Pandereta la segunda parte del mes de agosto.

Llevar a un niño a un campamento te genera tal tensión y desasosiego como elegir cole. Dudas sobre si la elección es la correcta, si estará bien, si las actividades estarán adaptadas, si habrá más niños de su misma edad… Y que decir cuando encima tienen actividades fuera del recinto del campamento como excursiones y piscina.

Elegir campamento de verano no es fácil. Lo primero es ver cuales aceptan a los peques más peques, que no son todos. Después hazte una tabla en Excell y ponte a comparar horarios y precios. Y hay de todo: ¡como en botica!

El más barato: el que por primer año organiza la Casa del Lector. La idea es estupenda y económica: 50 euros a la semana sin comida. El horario de 10 a 13.30 horas. Se trata de promover la lectura con actividades lúdicas y divertidas adaptadas a cada una de las edades.

Chiquitectos participa en este taller

Chiquitectos participa en este taller

A favor: las actividades están promovidas según los diferentes grupos de edad. Animar a la lectura es siempre de interés. El precio: 50 euros a la semana.

En contra: el horario es incompatible, en mi caso, con mi actividad laboral.

El más caro (dentro del espectro que he barajado, claro): 470 euros quince días. Se imparte en el Teatro Real y combina la música y escenografía con el francés y los talleres lúdicos. El horario perfecto de 8 a 14 horas con comida incluida.

A favor: ¿Qué más se puede pedir? El Teatro Real, la música, aprenden francés, se divierten…

En contra: ¿os he dicho el precio?

Otras alternativas que yo he descartado pero que igual a vosotros…

Grey Elephant: 390 euros la quincena, precio al que tenía que añadir una hora extra de entrada y otra de salida (e incluso con la salida a las 15.30 tenía que pedir permiso para salir cada día media hora antes de trabajar). Total: 430 euros comida y tentenpié incluidos.

A favor: campamento en inglés impartido por profesores de primaria nativos y centrados en el ocio de los niños. Actividades variadas y entretenidas. Espacio amplio y confortable, experiencia demostrada con niños. Comida saludable.

En contra: un horario que a mi se me queda corto (15.30 horas) y un precio que supera los 400 euros.

Zoo de Madrid. Desde 180 euros por semana. Total de mis quince días: 360 euros. Horario de 9 a 16 horas. Aprenden a cuidar la naturaleza, conociéndola y respetándola. Contacto con los animales.

campamentos_carrusel1

A favor: Idea diferente para pasar el verano. La programación es semanal por lo que la temática de los talleres varía.

En contra: ruta para los niños con puntos prefijados. Los talleres en inglés aumentan el precio.

Campamento urbano centrado en el teatro. Precio 90 euros la quincena de 10 a 14  horas. Como tenía que dejarla una hora antes y recoger una hora después 40 euros más. Total: 130 euros sin comida alguna.

A favor: me parece divertido la opción de hacer cosas relacionadas con el teatro: manualidades para crear máscaras y disfraces, cuentos, cuentacuentos, baile, actuación…

En contra: puede ser un poco pesado para niños pequeños. El espacio donde se realiza es un aula.

Resultado:

Este año nos hemos quedado con un campamento urbano que se realiza en un cole del barrio. 260 euros quincena con comida incluida. Horario de 8.00 a 17.00 horas (aunque existe la posibilidad de ir solo a las actividades lúdicas o sacarles a las 15 horas después de comer). Un día a la semana piscina con traslado en autobús.

A favor: el campamento está a 5 minutos de casa lo que no implica madrugar más. Actividades variadas: mañanas juegos y deportes, tardes actividades manuales, talleres de cuentos… y para los más pequeños (o aquellos que lo necesiten) siesta. Personal profesional. Disponen de todas las instalaciones del colegio.

En contra: al estar en un cole parece… que el curso continúa.

XI Miércoles Mudo: Próximo destino…

Esta hamaca me está esperando… Ya queda menos.

El reposos del guerrero

El reposos del guerrero

“Miércoles Mudo” es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Maybelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, solo debes publicar los miércoles una foto (s) sin escribir nada para explicarla (s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar en el linky que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer como nació el Miércoles mudo y sus reglas, puedes hacer click aquí.