Planchar y rascar todo es empezar con Sensor Evolution de Solac

¡Madre mía! El tiempo que he perdido antes de descubrir la nueva plancha Sensor Evolution de Solac. Ahora además de tecnolerda me tengo que declarar planchilerda ¡Pero si vivía en la era prehistórica del planchado! Mi vieja plancha estaba más cerca de las de carbón que de la nueva tecnología. Quién iba a decirme que tendría una plancha táctil. Vamos que esto igual para muchas de vosotras es de “Cateta al Vapor” pero yo era de las que apretaba y apretaba el botón del vapor como si me fuera la vida en ello. Ya, ya, solo me faltaba el cuenquito con agua de lavanda para salpicar gotitas a las camisas.

Pues ¡hasta aquí hemos llegado! Me he introducido en la tecnología del planchado por la puerta grande con la nueva Sensor Evolution de Solac. Y hasta para una lerda tecnológica como yo es fácil, fácil, de usar. Que sí, que es de verdad. Ya sé que igual piensas que este es un post patrocinado (de lo que estaría encantada) pero en realidad es una oda a mi plancha que me ha transportado al cielo del planchado.

Sensor evolution de Solac 1

Tengo que confesar que la plancha es de las tareas domésticas que menos cabreo me provocan. Mi momento para escalar la montaña ropa para planchar son los fines de semana. A primera hora de la mañana, cuando los demás duermen, me preparo un buen café, conecto en la tele una de mis serie favoritas (de esas que en casa solo veo yo), me pongo los cascos para no molestar al resto y me lanzo a planchar. Pero desde que tengo mi nueva Sensor Evolution tardo la mitad del tiempo  con lo que acabo el capítulo con los pies sobre la mesa y llena de migas de bizcocho. Bueno para el planchado; fatal para mi línea. No te engaño. Termino en la mitad de tiempo y el resultado es aún mejor que antes.

Lo que más me fastidia planchar son las camisas. Una camisa por día de mi queridísimo marido más alguna mía. Total un cerro de camisas con sus respectivas mangas, tapetas, espadas y cuellos y todo con muchas, muchas arrugas.  Pero con esta plancha, que en realidad es un centro de planchado sin calderín, consigues que en una sola pasada las arrugan huyan despavoridas.

Sensor evolution de Solac

Todo mucho más fácil. Tanto como programarla. Eliges de forma táctil el calor y la intensidad del vapor (para no estar pendiente de tocar aquí o allá yo pongo el método de seguridad) y ya puedes darle todo lo que quieras sin que cambien tus preferencias de planchado. Lo único “regular” –por decir algo-  que he notado con la nueva plancha (o centro de planchado) Sensor Evolution es que pesa un poco más que una plancha convencional,  pero como tardas la mitad y con la mitad de esfuerzo al final el resultado es más que positivo; positivísimo.

Y para las que, como yo, tienen un armario bicolor (o ropa blanca o negra) esta plancha es un invento porque además ¡no deja brillos! Toda una novedad en mi porque antes mi ropa llevaba más reflejos que el árbol de Navidad.

La única cosa mala que me ha reportada el centro de planchado de Solac es que este año me tocará planchar todos los disfraces de la clase. Como también plancha plástico; me han otorgado ese honor.

Vamos que estoy encantada, tanto que solo lo podría superar si en vez de planchar yo viene a casa el maromo del anuncio y lo hace él ; )