La realidad de la infancia en las inundaciones de Filipinas

Por Gonzalo Atxaerandio, Responsable de la respuesta de emergencia en Asia de Save the Children.

1.800.000 niños afectados por las recientes inundaciones en Filipinas. Save the Children alerta de que los niños y niñas afectados por las inundaciones necesitan acceso urgente a los servicios sanitarios.  Porque la infancia siempre es el punto débil.

Y para que conozcamos la realidad que viven una niña cuenta su experiencia:

“Rosalie me contaba que era muy difícil dormir así, que pasaba mucho calor por el día y mucho frío por la noche. Los niños muestran a veces una capacidad de superación y resistencia admirable ante este tipo de desastres, pero sabemos que detrás de esas sonrisas están quienes se llevan la peor parte. Los niños y niñas siempre son los más vulnerables ante cualquier tipo de catástrofe”.

La realidad de la infancia en las inundaciones de Filipinas

Cómo superar que tu propia hija te deje plantada

Ayer volvía La Hija de sus vacaciones con los Abus. ¡Genial! Hacía días que la echaba en falta. Vamos que la Urbanmon estaba ñoña. Ella también me decía que quería volver a Madrid (Ains, ha salido tan de ciudad como su madre).

Y llega el momento del reencuentro. La mamá se va a la estación del AVE a recogerla, con un fantástico conejito de peluche recién comprado al que le añadí, a modo de pajarita, un enorme lazo. Mi DIY solo llega a eso.

Ahí me veis a mí. En la estación, conejo en mano. Sr. Padre también llegaba de viaje a la misma hora y al mismo lugar. Ya solo faltaba La Hija.

¿ Y si la próxima vez me visto yo de conejito?
Igual llamo su atención.
O me quedo con esta cara.

Y salen por el corredor. Una sonrisa ilumina su carita y echa a correr. Viene hacia mí… y coge el conejo y se lanza de un salto a los brazo de Sr. Padre.

¡Vamos! Ni un triste “hola mamá”, ni un beso, ni ná.

Y ya no le dejó ni a sol y sombra. Junto se subieron al taxi, juntos a casa, juntos al baño, juntos cenaron y juntos a dormir. Y todo lleno de mimos, babas y carantoñas del tipo “como te quiero papito mio”.

Y yo ¿por qué la echaba tanto de menos?

No lo entiendo.

Mis pequeños placeres

Ahora que llevo unos días sin La Hija descubro cuanto echo en falta algunos pequeños placeres.

Y es que, cuando eres madre descubres inesperadas fuentes de satisfacción en cosas pequeñas y cotidianas que antes se diluían en tu día a día.  Aquí empiezo con una serie de ellos con los que seguro os identificáis más de una/o.

EL PODER DEL ABRAZO

Nunca nadie me había abrazado como lo hace La Hija. Algo que nunca olvidaré fue su primer abrazo, mucho antes de que llegase el beso, cuando era una bebé. Fue tan intenso que sentí dolor de corazón. Sí, dolor físico.

Es difícil explicarlo con palabras pero la sensación fue que durante el abrazo el corazón se me contraía para al final expandirse hasta casi explotar, como si fuera un fuego artificial. Alguna otra vez he podido sentir esa intensidad y siempre con su cercanía. Desde ese primer abrazo me he hecho dependiente de ellos. Me he convertido en una abrazoadicta y sufro mono cuando la gente no me mece entre sus brazos.

Eso es muy extraño en alguien como yo que tienen como punto principal de la convivencia el escrupuloso respeto al espacio personal. Vamos que no soy de achuchones ni besuqueos… O al menos, no lo era.

Sin duda es maravilloso lo que se puede hacer solo con contacto físico y amor.

¡Viva la libertad! Planes sin La Hija

Estos días estoy rejuvenecida. Y sin gastarme ni un duro de mi depauperada cuenta corriente en tratamientos “milagro”. Ha sido muy fácil: he empaquetado a La Hija con los Abus. Sí, sí, sí…

Toda una semana para mi y Sr. Padre, solitos. ¿Recordáis cómo era?

1.- Te despiertas el fin de semana a la hora que te place y no sobresaltada por unos berridos sobrehumanos acompañados por el insustituible ¡MAMÁ!

2.- Puedes elegir entre hacerte un super desayuno en casa, o como será mi caso que me lo pongan en una terracita donde lo tomaré mientras ojeo (con los dos ojos ya que no tengo otro foco de atención) el periódico.

3.- Luego puedes dedicar lo que queda de mañana a echarte a correr por las calles (opción de la que paso porque ya voy corriendo a diario a todas partes), ir de tiendas (me tienta) o meterme en un centro de belleza a que me hagan algo, aunque solo sea sobarme un poco.

4.- Más tarde aperitivo en sitio trendy, comida y SIESTAAAAA. Por que me lo merezco.

5.- Las tardes quiero aprovecharlas para ir al cine, a ver una exposición que tengo pendiente, tirarme en una terracita con una cañita bien fría (si el clima lo permite), hablar con las amigas, e incluso hacer un plan con el Padre de La Hija.

6.- Para acabar el día cena (estoy en proceso de elección de sitio por lo que se aceptan sugerencias) y COPA. Y además, sin hora para acostarme porque la mañana siguiente también podré dormir a pierna suelta.

 

Vaya esto es vida. Pero, ¿cuándo creéis que empezaré a echarla de menos?

Recicla tu móvil y colabora con la educación en República Dominicana

Hoy inicio una nueva sección en el blog destinada a hacerme un poco más vaga.

Sí, porque consiste en no tener que escribir nada. Vamos, que estoy en un tris de hacerme un antiblog.

Se trata de hacer mi propia revista de prensa con recortes que me parezcan interesantes.

Qué mejor que empezar con una noticia que llega de la mano de Unicef y una empresa, Orange, que da un paso más en su política de RSC (responsabilidad social corporativa). Espero que otras firmas aprendan y podamos dar más ejemplo de su corresponsabilidad con la mejora de esta sociedad.

Recicla tu móvil y colabora con la educación en República Dominicana

En España hay unos millones de teléfonos móviles obsoletos y sin usar. Orange anima a los usuarios de cualquier compañía de telefonía móvil a entregar dichosterminales, funcionen o no, en los puntos de reciclado de Orange en sus tiendas de toda España.

Por cada móvil donado, Orange entregará como mínimo 2,5 euros a UNICEF España y el valor íntegro de cada terminal irá destinado a este proyecto de educación en República Dominicana. Con este importe, dos niños pueden aprendan a leer.

Esta acción forma parte de la iniciativa Construye su futuro, que tiene como objetivo escolarizar y mejorarla calidad de la educación de más de 220.000 niños de zonas fronterizas y barrios marginales de República Dominicana.