Soy solo una mujer, nada más

No recuerdo muy bien en qué momento me planteé abrir un blog. Fue una necesidad surgida de la maternidad, de querer compartir situaciones comunes, sitios y experiencias; pero también apareció como válvula de escape de lo que entonces era un trabajo absorbente.

Pero no quiero hablar de mi. Quiero hablar de lo que soy: mujer.

Soy una mujer con todo lo que ello implica: persona, pareja, amante, madre, hija, amiga, trabajadora, estudiante, limpiadora, cocinera, a ratos enfermera, cuidadora, animadora de ocio infantil, reivindicativa, deseosa de ser emprendedora… Son muchos  los perfiles que te obliga a tener esta sociedad. Se nos ha pedido que seamos e modelo en que el se miren nuestras familias e hijos. Han querido que seamos “Superwoman” y solo somos mujeres.

soy mujer

Nos han pedido que nos formemos más y mejor para ser competitivas. Ahora el 60% de los licenciados son mujeres, aunque lo siguen teniendo más difícil para conseguir su primer empleo, según en un periódico de tirada nacional. Las que consiguen o tienen un empleo tampoco están exentas de problemas. También es más difícil “escalar a los puestos directivos (en ellos, la presencia femenina apenas llega al 13%) y labrarse una carrera profesional. Sobre todo si tienen hijos”.

Los hijos. Esa es harina de otro costal. La familia es un peso que sigue recayendo fundamentalmente en las mujeres. La mujer cuidadora de sus padres, de su marido y, como no, de sus hijos. Una realidad que provoca que el casi la mitad de los españoles (según el Eurobarómetro sobre Desigualdad de Género) piensen que ser madre puede condicionar tu contratación.

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La conciliación familiar. Esa gran desconocida. Todos hablan de ella pero pocos han interiorizado su verdadero significado. Y no hablemos de ponerla en práctica.  Por eso muchas son las que tienen que optar por un trabajo a media jornada (el 80% de este tipo de trabajos está ocupado por mujeres).

Nosotras también somos las que soportamos una mayor tasa de paro. De las que primero suelen prescindir los empresarios. Las que cobramos menos que nuestros compañeros a pesar de realizar el mismo trabajo.  Yo soy un ejemplo de ello.

soy mujer

Y aún hay gente que me pregunta por qué se necesitan políticas de igualdad, conciliación, corresponsabilidad… ¿A vosotras que os parece?