Menudos corazones derrocha felicidad en su nuevo centro de apoyo

Tener un hijo enfermo es de los peores golpes que te puede dar la vida. Cuando estás embarazada o al poco de nacer tu bebé te dicen que tu hijo tiene una patología grave, un jarro de agua fría cae sobre tu felicidad. Pero ante la adversidad hay que aprender a “gestionar desde la felicidad“.

Esta es la enseñanza que nos transmitió la Fundación Menudos Corazones a través del testimonio de los padres de Julia, una pequeña que nació con una grave enfermedad cardíaca que he hecho que tenga que pasar dos veces en sus 18 meses de vida por el quirófano; y sus padres saben que el camino no ha terminado. Sus padres me cautivaron por su fuerza, su valentía y la felicidad que desprendían pero, si alguien conquistó nuestros corazones fue Julia, que no paró de sonreír ni un instante. Una alegría desbordante fue lo que nos trasladó este pequeña de gran corazón.

Fundación Menudos Corazones con Belén Rueda

Fundación Menudos Corazones con Belén Rueda

Belén Rueda

Tuve la oportunidad de conocer la labor de la Fundación Menudos Corazones y a su madrina Belén Rueda, que se mostró como una “madraza” con Julia, gracias a Ikea. ¿Una unión un poco rara? No, no creas. Hay empresas que tienen alma e Ikea nos demostró que la solidaridad está entre sus compromisos.

La alianza lleva tres años vigente. La empresa de decoración recauda dinero con diversas iniciativas, dona mobiliario y apoya con trabajadores voluntarios la labor de esta fundación. El último hito que han conseguido juntos es crear el primer Centro de Apoyo al Niño Hospitalizado en Madrid. El centro de Menudos Corazones está en un piso en un piso donado por la Junta de Damas de Honor y Mérito. Por su parte Ikea ha regalado todo el mobiliario y decoración para hacer de la Casa un hogar para los niños enfermos y sus familias. Un trabajo de acondicionamiento que realizaron una veintena de trabajadores voluntarios de la firma de decoración.

Menudos corazones Ikea 1

Menudos corazones Ikea 1

Menudos corazones Ikea 1

La Casa dispone de una sala exterior, que está planteada como “sala de acogida”, y otra interior, que funcionará como una sala familiar. El espacio cuenta con áreas infantiles de juego, zonas destinadas a la acogida de nuevas familias y a la atención a familias desplazadas espacios para el descanso de los niños enfermos y sus familias. Una Casa por la que se prevé que por el piso puedan pasar 18.500 familias cada año.

Iniciativas de estas características son muy necesarias. A veces, cuando vivimos en grandes ciudades, como Madrid, Barcelona o Valencia; no nos damos cuenta de las dificultades que tienen los padres con hijos enfermos, con hijos con dolencias graves, que viven en ciudades más pequeñas o zonas rurales. Ellos no sólo tienen que enfrentarse a la enfermedad. Tienen que cambiar toda su vida. Muchas veces uno de los dos progenitores tiene que dejar su empleo para trasladarse al hospital dónde está ingresado su hijo y cuidarlo. La unión de las familias se rompe, aunque ellos sientan más unidos y fuertes que nunca. Por eso estás casas son tan importantes para todos estos niños y también se convierten en lugar de encuentro y descanso para las familias que encuentran a otras personas que atraviesan sus misma situación con los que compartir sus preocupaciones y alegrías.

En nombre de todas las familias que necesitan de una mano a la que aferrarse gracias por el corazón que derrocha Menudos Corazones.Y si quieres colaborar  solo tienes que dar un poquito de ti pinchando aquí.

Pero la solidaridad de Ikea va más allá porque también está colaborando esta Navidad con Unicef y Save de Children con la campaña Peluches para la Educación. Así, por cada peluche que compres la empresa dona 1 euros a proyectos educativos. Esta Navidad será más fácil ser solidario.

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