Un ejemplo de familia solidaria que me ha conmovido

La llegada del invierno, el frío, la necesidad de tener un hogar y alguien que te reconforte con un chocolate caliente me lleva a reflexionar y pensar qué pasaría si no tuviera algo tan imprescindible como una casa.

Hace unos días, en una comida con unas amigas, una de ellas me contó cómo está educando a su hija en la solidaridad. Por ciertos motivos que no vienen al caso, María desconfía de algunos personas que recogen con fines solidarios. Pero eso no le ha llevado a renunciar a ser y enseñar a su hija cómo formar parte de una familia solidaria.

familia solidaria
Ella ha dado un paso más. Un paso que merece mi reconocimiento y aplauso. María, me gustaría parecerme más a ti.

Con su hija y su marido, siempre que sus compromisos laborales se lo permiten, esta familia solidaria toma el coche con el maletero lleno de comida y prendas de abrigo. Su parada no puede ser más céntrica: Plaza España, una zona donde se concentran personas sin techo. Su hija sólo tiene 7 años pero está aprendiendo que su comida, mantas y, sobre todo, su sonrisa pueden hacer que una fría noche sea un poco más llevadera.

María nos contaba como las personas que allí duermen reclaman la presencia de su hija no sólo por lo que reparte, sino también por tener contactó con una niña que no teme, porque no hay motivo, y que ofrece lo que tiene sin preguntar, sin pedir a cambio. Me encanta imaginarme a la pequeña, con su desparpajo natural, repartiendo alimentos. Para ella no son extraños, no son personas a las que mirar de reojo o ni siquiera mirar; sino gente con la que compartir sus alimentos y su tiempo.

familia solidaria

Esta familia solidaria es mi ejemplo y espero que este nuevo año podamos hacer juntos este reparto entre los que más nos necesitan.

Pequeños gestos que cambian el mundo. Y tú ¿tienes un ejemplo solidario en el que fijarte?

Si no te atreves a realizar este tipo de acciones en solitario también puedes contactar con entidades solidarias cerca de donde vives. Un modo de saber que opciones tienes para ayudar es hacer una búsqueda rápida en Hacesfalta.

Compartir
Artículo anterior¿Te unes al desafio Stick and ready?
Artículo siguienteNo a la conciliación, al menos en España
Mi nombre es Sonia y soy madre. Lo declaro casi como si se tratara de una adicción y lo es; la mejor del mundo. A raíz de mi maternidad he descubierto un nuevo modo de ver la ciudad, el ocio, la cultura, la familia y, por supuesto, a las madres que -no lo olvidemos- ante todo seguimos siendo mujeres.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor introduce tu comentario
Por favor introduce aquí tu nombre

11 + ocho =