Calma, calma

Mantener la calma en el día a día no es nada fácil. Te levantas con la hora justa, el tráfico consigue que pierdas la sonrisa, el jefe no deja sus exigencias, los problemas en el trabajo se acumulan… y no han dado las 12 de la mañana. Tratas de mantenerla calma pero sientes que es prácticamente imposible.

Gracias a Medela  y #undíadecalma he podido aprender algunas técnicas que espero nos ayuden a hacer nuestras jornadas un poco más calmadas. Entre las técnicas que nos enseñaron están algunas de mindfulness, que parten de la práctica del yoga. El objetivo es ser consciente de todo aquello que haces por pequeño y cotidiano que te parezca sin juzgarlo.

La Base está en la respiración, aprender a controlar y ralentizar el proceso respiratorio nos hace relajarnos, que llegue más oxígenos al cerebro… Así, además de relejarnos, estas técnicas nos ayudan a centrarnos en los objetivos que nos hayamos propuesto y mejorar la concentración. Si estás estudiando o te enfrentas a alguna situación compleja no dejes de utilizar estas técnicas.

Si quieres saber más sobre esta disciplina la profesora que nos impartió el seminario nos recomendó Vivir con plenitud las crisis