Una de cine: Maléfica

Esta semana nos hemos plantado en el cine para  ver Maléfica una película que, aunque pueda parecer lo contrario, es una historia sobre el amor.

La  historia de una mujer que confía en el amor. De un hombre que traiciona esa confianza dado que su único amor es la  codicia y el poder. Y de cómo  el amor  verdadero va mucho mas allá del amor romántico. ¿Hay amor mas puro que el que profesa una madre a sus hijos?

Maléfica Disney

La película está recomendada para mayores de 8 años. A los más pequeños –yo soy de la que no sigue estas recomendaciones y llevé a una pequeña- les impresionan las luchas y las imágenes más tenebrosas de la película. Además, la historia resulta un tanto más difícil de seguir cuanto más pequeños son.

Para los demás me pareció muy recomendable con unas preciosas imágenes, impresionantes efectos especiales y una historia que no recuerda que el amor verdadero sí existe.

 

 

 

 

DIY: Jardineras recicladas

Parece que las madres, según crecen sus pequeños en las barrigas, comienzan a gestar una imperiosa necesidad hacer cosas manuales.

Unas paren junto a una preciosa bebé un inconmensurable deseo por hacer ganchillo. Otras sacan, junto con Juan, una desconocida habilidad repostera… Otras, no. Igual es que mi parto fue muy rápido y el DIY se me quedó atascado dentro.

Yo lo intento. Primero quise convertirme en Tarta de Limón y emular a la simpar Bizcocho de Chocolate. Las risas al comparar su tarta con la mía aún resuenan en las paredes de mi casa.

Esta de la de Bizcocho de Chocolate

Esta de la de Bizcocho de Chocolate

Esta no

Esta no

Pensé en meterme a madre-costurera. ¡Con la de cosas bonitas que se pueden hacer! Pero después de ver el disfraz de nube que hizo Barbará (blogdelcaos) y el mio… Pues que no.

Ahora me he decidido por hacer cosas  para la casa. Y he empezado por unas útiles jardineras con materiales reciclados. Igual no son muy útiles pero… me han quedado de un colorido.

Para empezar tienes que comprar en una frutería de tu barrio. Así le piden un par de cajas de madera y haces un favor al comercio de proximidad. Güeno, güeno.

Con la caja acuestas te armas de brocha, rodillo pequeño, fijador y pinturita de colores animosos, ¡qué para eso estamos en verano!

Y ya sabes una capa de imprimación para que la pintura quede bien, una capa de pintura. Dejas secar y te atreves con la segunda.

Pintura de cajas de madera

En este caso yo lo he pintado de dos colores. Fucsia y morado los favoritos de Pandereta.

Ahora solo queda poner las flores y disfrutar de su vista.

flores

El resultado final

 

 

 

 

*Verano de lecturas (también para nuestros hijos)

Por fin llega el verano. Un periodo en el que aprovechamos para coger la maleta y disfrutar del merecido reposos del guerrero. Pero no sería un verano completo si en nuestro equipaje faltaran los libros. Este año tendremos el e-book para papá, los libros tradicionales para mí y las cajas de My Little Book Box para Pandereta, una opción ideal que combina la lectura con el juego.

En la cajas del mes de julio puedes encontrar títulos adaptados a la edad del pequeño (de 0 a 8 años) acompañados por material con el crear una divertido juego. Con la nuestra (de 4 a 6 años) nos ha llegado un libro que además de divertirnos nos lleva a toda la familia a la reflexión: Melric, el mago que perdió su magia. mago La historia nos cuenta como una mañana Melric se levanta y descubre que su magia ha desaparecido. ¿Ahora cómo logrará hacer las cosas sin la ayuda de la magia? Quizás sea tan fácil como intentarlo.

Un libro que ayuda a los niños a saber que en ocasiones tiene que pedir ayuda, lo que no significa que les demos todo hecho, y que los padres, otras muchas, tenemos que aprender a dejarles actuar sin interferir.

Además del libro, como siempre en las cajas, encontrarás una guía de lectura que nos ayudará a conocer más las emociones de nuestros hijos, material para crear un disfraz de mago (ya veréis la de trucos que se pueden hacer) y una cometa con la que recordar las enseñanzas de este mago. cosas¿Te animas a hacer magia? *Post con estrella. No olvides que puedes acceder a las cajas desde el enlace que tienes en este blog.

Campamento de verano: un modo de conciliar

Esta semana hemos vuelto al cole. Sí, no queda más remedio que buscar actividades para los días de vacaciones mientras las mamás y papás esperan las suyas. Vamos, que hemos buscado campamento para que sea posible esa quimera que hemos dado en llamar conciliación.

En esta ocasión repetimos campamento urbano. Lo realizan en el mismo cole de Pandereta lo que, en nuestro caso, es una ventaja. Aunque poco a poco la peque va perdiendo su timidez preferimos que se encuentre en un entorno familiar y con la posibilidad de conocer a compañeros de su mismo centro.

Como la “necesidad” o “moda” obliga, el campamento es en inglés para fomentar el conocimiento del idioma desde pequeños. Baile, actividades deportivas y con agua para las primeras horas de día. Manualidades, pintura, lectura y cine para las tardes. Los más pequeños también disponen de una zona de descanso donde poder dormir la siesta.

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Pero, por muchos juegos que se inventen, por mucha ilusión que pongan; lo que les gusta a los niños es salir del centro e ir a la piscina. Ese es su día especial. Un día de risas y juegos que, para mi como madre, supone una jornada entera de sufrimiento. ¿Estará bien? ¿Le habrán dado suficiente protector solar? ¿Estará con los monitores en el agua? ¿Comerá?
Demasiadas variables que no me dejan concentrarme en otra cosa. Sin embargo, todo pasa cuando la recojo en la puerta de la instalación y la veo cansada pero sonriente. Eso es lo que despeja todas mis dudas.
Y tú ¿qué haces en verano con los peques para conciliar?