Hablando de política con Pandereta

Mi hija, Pandereta, no es una de esas niñas preguntonas. Yo diría que es más observadora. Las ideas -a sus 4 años-  se le agolpan en la cabeza y, aunque a veces las une y sale un batiburrillo, algunas cosas las tiene claras.

La pasada semana a la salida del cole me preguntó cuando iba a ser la huelga de Madrid. Me sorprendí. Le pregunté que si sabía lo que era un huelga y me contestó que creía que no. De camino a casa le expliqué que es cuando los padres, los médicos o los profesores –por solo citar algunos sectores reconocibles- no vamos a trabajar para protestar por algo que creemos nos perjudica.

Pandereta: ¡Claro! Es cuando por profes no van a clase porque les quitan el dinero de los coles y a los niños de los libros.

Urban: Sí. Eso es una huelga.

Pandereta: Mamá y por qué Rajoy (mi hija con 4 años tiene claro quien manda) les quita el dinero. Creo que es fatal.

Urban: Yo también.

Pandereta. ¿Por qué se porta tan mal si es el que más manda? ¿Por qué le quita cosas a los niños? ¿No es mejor dárselas y que todos estén contentos?

Urban: O_O

Pandereta: Mamá, y el que había el año pasado (la concepción del tiempo no la tenemos dominada. Creo que quería decir la pasada legislatura o simplemente antes) ese que manda como Rajoy pero que tiene menos pelo y no es presidente (clara referencia a Rubalcaba) ¿también les quitaba dinero a los coles y los niños? Y ahora, ¿qué hace?

Urban: Ehhhhhhhhhhhhhhhhh. Cariño, mejor merienda y otro día intento explicarte a qué se dedican nuestros políticos.

Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

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¿Os estabais preparando para hablar de sexo con vuestros hijos? Pues ojo con las conversaciones sobre política.

¿Une más un parto con dolor?

La semana pasada escribí un post en el que removí muchos sentimientos. En “Historias de una mala madre: No la quería” explicaba que la maternidad no había sido una opción en mi vida pero llegó.

Un par de días más tarde La Madre Tigre hablaba de las diferencias entre un parto con y sin dolor. Sus palabras volvieron a llevarme a esa mesa de quirófano en la que vio la luz Pandereta.

Durante el embarazo mi obsesión no era un parto natural. Me limité a quedarme en el término respetado. Quería que mi médico me consultase las decisiones que debía tomar durante el parto. No me resignaba a ser un simple objeto en sus manos. El trato fue exquisito.

Pero no es de eso de lo que quería hablaros. Es del dolor que implica el parto.

Imagen de un parto de Leilani Rogers

Imagen de un parto de Leilani Rogers

Desde siempre supe que tendría un parto rápido y sin mucho dolor. Quizás esa seguridad hizo que fuera exactamente así. Transcurrieron tres horas desde que dejaba la cartilla en la recepción hasta que me vi en mi habitación.

Tres horas que pasaron sin más. El dolor había llegado antes y lo había aguantado en casa, tranquila (o eso digo ahora). Me agobiaba llegar al hospital y que alguien me lanzase una mirada del tipo “una primeriza más” y me devolvieran con cajas destempladas a mi casa. Y aguanté.

En el hospital me pusieron la epidural.   ¿Qué sentí en el parto? Absolutamente nada. Ni física ni emocionalmente. Un rato después de estar en la camilla me dejaron a Pandereta sobre mi pecho. Solo estaba sorprendida: “Ah! Ya ha salido. Pues muy bien”.

¿Hubiera reaccionado de un modo diferente si hubiera tenido un parto natural? ¿Los sentimientos que tuve en los primeros momentos hacia mi hija hubieran sido otros?

Creo que sí. En ocasiones pienso que de haber sentido su expulsión la sensación de pertenencia hubiera sido inmediata y con ella un sentimiento de amor. Quizás solo es mi imaginación sobre lo quise que fuera y no pasó.

No tendré más hijos (y no porque no quiera) pero si se diese la circunstancia rechazaría un parto medicalizado.

Y vosotras ¿creéis que el parto natural fomenta el lazo de unión en los primeros instantes entre la madre y su bebé?

XV Miércoles Mudo: Love is in the air

Sin palabras. El amor está en cualquier rincón, en cualquier esquina.

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“Miércoles Mudo” es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Maybelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, solo debes publicar los miércoles una foto (s) sin escribir nada para explicarla (s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar en el linky que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer como nació el Miércoles mudo y sus reglas, puedes hacer click aquí.

Percentil: Ropa infantil casi nueva al mejor precio

Ahorrar o al menos optimizar los gastos se ha convertido en una máxima fundamenta en los hogares. Por eso he querido participar en la prueba de productos de Percentil, una iniciativa que despertó mi curiosidad precisamente porque trataban de hacernos ahorrar en la ropa de los peques de la casa; esa de la que muchas veces nos quejamos por el gasto que supone y el escaso uso que hacen de ella. Y qué mejor que ahorrar en la vuelta al cole.

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Muchas veces me he encontrado con otras madres comentando que los niños dan estirones que hacen que dejen la ropa que hemos adquirido “casi nueva”. Percentil nos da la oportunidad de comprar esas prendas poco usas e incluso nuevas (con etiqueta) a un precio mucho más reducido. Algo muy interesante, sobre todo cuando se trata de marcas. Sí, porque además de típicas prendas de Zara, H&M o Sfera puedes conseguir prendas de DKNY, Adolfo Domínguez, Agata Ruíz de la Prada…

En mi caso me decanté por rellenar el armario de Pandereta para este invierno. Con el vale de 20 euros de descuento que me hicieron llegar gracias a Madresfera y un poco más que aporté he comprado:

Una camisola de “El Lagarto está llorando” 11 euros.

Un vestido de “Name It”  11 euros sin estrenar.

Además, de cara al próximo verano (y de forma previsora porque este tipo de prendas son indispensables para las fiestas del cole, siempre las piden como prensa básica) una falda vaquera de “Teco Teco” a 4,60 euros.

La primera sorpresa fue lo bien organizada que está la página: puedes discriminar por ropa (camisetas, camisas, abrigos, faldas, pantalones…) y calzados. Por niño y niña y por edades. Además puedes ver primero las prendas nuevas que entran o simplemente quedarte con la ropa que no ha sido usada.

La segunda llegó con el paquete (muy rápido). Era tan pequeño que pensé que se habían equivocado de pedido. Pues no, perfectamente doblado, empaquetado y dispuesto para poder utilizar.

El resultado es una compra de la que me siento muy satisfecha. Sin duda volveré a utilizar sus servicios. Ah!  En breve os contaré cómo funciona el servicio de venta porque estoy a la espera de que recojan una bolsa para la venta. Ropa de calidad con la que ya no sabía que hacer. Además, la que no pase su control de calidad se la donan a Cáritas. Total que reciclo la ropa que no le sirve a Pandereta, consigo algún dinero para comprar más y dono el resto a una buena causa ¿Qué más puedo pedir?

¿Cuál es el futuro escolar de nuestros hijos?

Como es viernes me propongo hacer resumen de la semana. Y para ello quiero dejaros tres enlaces de noticias que estos días me han interesado y con ellas moveros a la reflexión.

La primera tiene que ver con una iniciativa que deberían copiar todos los ayuntamientos. Se trata de el Banco Municipal de libros de texto que en Fuenlabrada (Madrid) ha ahorrado 250.000 euros a las familias de 5.000 alumnos. En total se han conseguido intercambiar más de 8.400 libros para que las familias no tuvieran  que comprar todos los libros este curso:  

Concretamente entre 5.000 alumnos de entre 2º de Primaria y 4º de la ESO que han participado en este programa, con lo que sus familias se han ahorrado, según los cálculos del regidor, un total de 250.000 euros para este curso. Una cifra que, unida a las becas del Ayuntamiento, llega al millón de euros.

Y es que este año el inicio del curso (al menos en Madrid) es el más caro y con menos ayudas que recordamos:

Crecen las campañas de donación de material escolar ante la falta de becas

Humor-y-niños-Vuelta-al-cole

Pero el único problema de los padres en este inicio de curso no es el coste que tiene mandar al niño a clase. Además en algunas comunidades nos encontramos con aulas sin profesores. Unos docentes que no se sabe cuando llegarán:

Sindicatos y centros educativos han criticado el retraso en la incorporación de profesores y el escaso tiempo que han tenido para planificar la vuelta al cole de más de un millón de alumnosen Madrid. CCOO ha elevado a unas mil el número de plazas sin adjudicar todavía. La Comunidad ha destacado, sin embargo, que el curso ha comenzado con “normalidad”.

Y más de formación porque ahora para ingresar en el mercado laboral te piden titulación, idiomas, máster… Y pagarlo no está siempre en la mano de todos. El futuro para los que quieran conseguir un MBA: pagar a plazos. Así los centros están optando por fraccionar y diferir los pagos, dado que no hay préstamos públicos y los bancos casi no financian postgrados.

De todas las opciones educativas que hay en el mercado, el máster es la más cara. En la universidad pública, y pese a las recientes subidas, lograr esa titulación puede tener un precio asumible para determinados bolsillos según la comunidad autónoma y la materia, pero si se opta por la formación privada, lo más habitual es que tenga que ir preparando al menos 10.000 euros y, dependiendo de la especialización y el centro que lo imparta, hasta más de 100.000.

¿Qué panorama educativo espera a nuestros hijos? Sin duda me da miedo planteármelo.