#15J Cita a ciegas… de madres tuiteras

Ayer las madres se reunían a la puerta de la casa o del colegio para charlar e intercambiar opiniones e ideas sobre la familia, los hijos… Hablar con alguien con tus mismos problemas suponía una aliviadora fuente de desahogo.

Ahora, seguimos hablando. Pero a en 140 caracteres en Tuiter o unas pocas líneas más a través de Facebook.  Ya no hablamos con las vecinas de portal sino con madres de todo el globo. Antes las conocías por su nombre, el de sus hijos, su aspecto y su lugar de residencia. Ahora por su nick y lo que publican en su TL y sus blog.

Podríamos cruzarnos por la calle y no reconocernos. No sabemos el nombre real de las otras y tampoco preguntamos. Lo importante es compartir: experiencias, ideas, sufrimientos y alegrías de nuestros día a día como madres (padres hay menos, a ver si se animan).

Pero ¡el anonimato va a acabar! Unas 30 de nosotras estamos dispuestas a quitarnos la careta para tomarnos juntas unos GT´s, reírnos, hablar y seguir riéndonos. Una noche de cita a ciegas entre madres tuiteras y bloggeras.  ¿Te la vas a perder?

El Molar, una librería distinta en el Rastro de Madrid

Se acerca el fin de semana. Estás en Madrid y no sabes que hacer. Hay la temperatura idea para dar un paseo por las calles del centro y, porque no, volver al Rastro que hace tiempo que no visitas. Sin duda es un espacio ideal para hacerte con alguna camiseta o vestido de cara al verano y encontrar alguna curiosidad que llevarte a casa.

Seguro de después de un rato de deambular entre puestos, antigüedades, libros y abalorios y siempre pendiente de que los pequeños no huyan corriendo ni te suelten la mano, agradeces un sitio calmado, un remanso de paz dentro del bullicio del Rastro.

Lo he encontrado. Y además es un sitio muy mamaproof. Se trata de un pequeño café-librería, el Molar, que hay ubicado a medio camino entre la populosa plaza de Cascorro y  La Latina.Cuandoentras el ruido de las calles adyacentes se calma. Hay un ambiente de tranquilidad, la que emanan sus paredes llenas de libros y una charla calma.

Molar

El espacio está dividido en dos ambientes. La zona que encuentras nada más entrar está compuesta por la librería (que no biblioteca) y las mesas donde tomarte desde un té o café con unos deliciosos bizcochos y la magistral tarta de zanahoria (no olvidéis pedirla), a una cervecita. Si queréis algo para los niños que nunca falla o si preferís volver a vuestra infancia de un bocado, os recomiendo el bocatín de nocilla.

Mientras descansas de la agotadora jornada de paseo y compras y degustas tu consumición; los niños encuentran un rincón donde la caja de sorpresas del Molar les ofrece juguetes con los que entretener la pausa. Lápices de colores, láminas, puzzles, coches, piezas ensartables… Un poco de todo en un cajón desastre al que todos los peques tienen acceso.

Molar

Un poco más arriba un espacio especial destinado a la barra y a la música en formato vinilo. ¿Por qué? Simplemente porque el sonido es diferente, evocador.

También os invito a visitar la planta baja con sala de exposiciones, espacios donde hace las presentaciones de novedades de pequeñas editoriales, conciertos y en el que los sábados sobre las 11.30 los más pequeños de la casa disfrutan con los cuentos de Celia.

Un lugar que tiene todo para pasar un rato con los niños en una zona que presenta no muchas alternativas para ellos.

Molar